Llegamos a la casa de Wilfredo "Pachi" Naranjo justo cuando algunos realizadores de audiovisuales de la TV Serrana saboreaban el café de Katy, la esposa del prestigioso músico manzanillero. Allí todo es movimiento: la agrupación insignia de Granma cumple 45 años.
¿Con qué formato surge la Original de Manzanillo?
-Una sonrisa ilumina el rostro del popular artista mientras responde:
Con el formato de Charanga, el clásico de aquellos momentos, a inicios de la década de los 60: tumba, timbal, güiro, tres violines, piano, bajo, flauta y tres cantantes. Era la conformación en esa época, al estilo de la Aragón, Estrellas Cubanas?
¿Cómo le llegó el nombre?
A las charangas se les denominaba orquestas típicas y a alguien se le ocurrió bautizarla con el nombre de Orquesta Típica Original porque antes de ser profesionales y como consecuencia de la falta de violines en Manzanillo, suplíamos ese sonido con un acordeón.
Posteriormente el acordeonista estudió violín y pudimos incorporar el instrumento. La originalidad radicaba en que era la única charanga que tenía un violín y un acordeón supliendo el sonido del primero.
Cuando nos profesionalizamos, en 1964, participamos en el carnaval de Las Tunas, la máquina en la que nos movíamos por ese pueblo traía un cartelito que decía Típica Original y la gente preguntaba: "¿Original de qué, de dónde? Y le respondíamos: De Manzanillo".
Enseguida nos percatamos de que el nombre funcionaba y decidimos dejarle el apellido: Original de Manzanillo.
¿Cuál es el punto de referencia del camino al éxito?
Cuando "Orientales" ganó el campeonato de béisbol en 1967, habíamos hecho un número de Chiqui Pérez Varona, timbalero y fundador de la agrupación, cuya letra hablaba del equipo.
Inmediatamente Chiqui y yo partimos para la Habana y propusimos a Radio Progreso la grabación del número. La realizamos un miércoles y fue tan explosivo que el domingo ya ocupaba el primer lugar del hit parade.
Como estaba tan pega?o decidimos grabarlo en vivo un 31 de diciembre durante una cena gigantesca celebrada en la Avenida de Las Américas, en Santiago de Cuba.
La CMKM también comenzó a promoverlo, fue el primer éxito a nivel nacional.
Luego se diluyó un poco el repertorio hasta que en 1973, durante el Festival del Creador Musical de la antigua provincia de Oriente se nos da a defender una guaracha: El diapasón, de la santiaguera Alina Torres.
Este número ganó en el certamen, y a nivel nacional constituyó el hit que que catapultó al éxito a la Original de Manzanillo 10 años después de haber surgido, considerando que la época anterior fue de investigaciones, búsquedas y encuentros.
¿Cuánto hay de la Aragón en la Original de Manzanillo?
Al principio hubo de todo, tanto que Rafael Lay Apesteguía, el director ya fallecido, venía a ensayar a la orquesta.
No existía una charanga que hiciera música popular bailable, por eso en medio del auge de la Aragón, quisimos entregarle al terruño una agrupación con similar estilo.
En octubre del ?64 grabamos cuatro sencillos con su incondicional apoyo, buscó los músicos de refuerzo y sirvió de productor. El comienzo fue con un número de ellos, aunque Lay siempre insistía en la necesidad de que seleccionáramos un repertorio propio.
Guiados por su consejo intercalábamos números nuestros, en esa época apareció El tiempo y yo, un bolero de Augusto Blanco, portuario de la ciudad que también cantaba y amigo de Manolo del Valle, quien nos presentó la letra.
Lo grabamos artesanalmente, con un micrófono y una grabadora de cinta de mi padre en un programa dominical que teníamos en la CMDF, Radio Manzanillo. Pronto se insertó en la preferencia del público de manera tal que en los bailables lo pedían de forma recurrente.
Después lo trabajamos en la EGREM con mayores recursos, acentuando la imagen de Manolo como solista. Así popularizó En cuba el Son no ha muerto, en el que a decir de Pedrito Rivero, uno de los cantantes, se aplicó por vez primera el sinfonismo en el son.
Rafael Lay fue el maestro, una especie de padre musical que tuve en los primeros años de mi vida como músico, la persona que nos ayudó a confeccionar las partituras de las primeras grabaciones en la entonces recién fundada EGREM.
Hoy la Aragón continúa siendo como la orquesta hermana, en la que acentuamos las magníficas relaciones humanas, la sinceridad y el cariño.
¿La riqueza del son rural se manifiesta en la orquesta?
Estamos impregnados de ese género porque inexcusablemente la Cuenca del Cauto es muy rica en manifestaciones de este tipo. Tenemos presente, además, al órgano neumático, el tres del Guayabero con su tumba?o distinto a los demás en el estilo de tocar.
Por ese tiempo Manolo del Valle compone el Número Sí, me gusta el son, cuando muchos planteaban que ese género se había perdido del léxico musical cubano por la injerencia extranjera.
¿Luego qué sucedió?
Desarrollamos una especie de son a tiempo con instrumentos de época: organeta, guitarra eléctrica ? y pongo al güiro a tocar de la forma en que lo rasga el órgano de Manzanillo, o sea, sobre la base de tres golpes y no de dos como lo imponían los grupos habaneros.
Igualmente agregamos un toque en la tumbadora, semejante a esta cadencia de son rural que tiene que ver con la bunga, con los bandos de Majagua y su tumbandera, que rompe con el tradicional hecho por Chapotín y otras agrupaciones nacionales.
¿Y la conga manzanillera?
Este sonido peculiar está reflejado en números como: Chacumbele, Manigueta, de Enrique Bonne y otros tantos que nos identifican, y sirve para hacer un tipo de música que se parezca más a la idiosincracia del pueblo.
¿Cómo se inserta Cándido Fabré?
Fabré era un talento en embrión que llegó un buen día procedente de San Luis. Nos propuso algunos
números y, tras una rigurosa selección comenzamos el montaje de algunos.
En la "Original de Manzanillo" proliferó como compositor y desarrolló su talento en una buena etapa de la orquesta que le abrió el camino a la popularidad, lo dio a conocer como cantante y compositor.
¿Discografía?
No existe ningún convenio con firmas discográficas, vivimos del concierto en vivo, grabamos en nuestro estudio y enseguida lanzamos el disco, de esta forma ofrecemos al público lo que de la Original quiere.
En el contexto de la música popular bailable la "Original de Manzanillo" se distingue por su sello único e identitario, ¿a qué se debe?
Las orquestaciones tienen mucho que ver, tengo mi estilo de interpretar el piano, y así cada integrante se identifica con su instrumento, es decir, si escuchas los primeros acordes te percatas de que es la "Original de Manzanillo", independientemente de quien esté cantando.
Utilizo los violines como una verdadera cuerda, de una forma bella, al igual que la música. Me gusta trabajar la lógica, que la armonía resulte agradable y a la vez descriptiva de la crónica, evito las complicaciones.
Estos detalles, unidos al modo de articular los instrumentos, conforman el estilo, que a su vez deviene sonoridad distinta a la del resto del mundo.
No me llegado, en ninguna discografía, una orquesta que esté sonando con un número que se parezca a la "Original", lo nuestro está personalizado y su valor radica en habernos mantenido durante estos 45 años en la misma ciudad que nos vio nacer.
¿Cuál es la fórmula para, durante más de cuatro décadas, cumplir con el código del bailador?
A diferencia de muchas orquestas capitalinas tocamos en diferentes lugares donde no radican bailadores virtuosos. Nos propusimos que el que no supiera bailar, al menos se identificara con el repertorio y lo hiciera suyo.
¿Algo así como... no sabe... pero se mueve?
Ahí radica el respeto que nos tiene el bailador, al que casi siempre le marcamos un tiempo fuerte bien definido, como ocurrió a nivel internacional con la música disco. Siempre le damos esa posibilidad.
Cuando vemos a una persona moverse verticalmente de arriba hacia abajo y viceversa, es que la música está funcionando, le está recorriendo el cuerpo, se siente bien, está diciendo que sí y se estremece.
Vivir tan lejos de la capital cubana puede generar dificultades para giras y eventos importantes, ¿cómo rompe la Original con ese fatalismo gográfico?
Desde este rincón del país hemos dado un sello a la orquesta, con mucho rigor, inteligencia y constancia.
Nos solicitan con nombre y apellido, y nos reconocen a través de la discografía multiplicxada por todo el mundo.
Cuba y el público internacional que nos siguen, tienen un modo peculiar de apreciarnos, es asimismo la mejor fórmula para romper con el fatalismo.
Para Pachi Naranjo, ¿qué significa la "Original de Manzanillo"?
Es mi vida, mi único centro de trabajo, una escuela, una forma de ser, el sostén de la familia, la bandera por la que luchamos. Es la responsabilidad que asumí desde 14 años, la "Original" me ha dado buenos y malos instantes, porque cada vez que se va una figura hay que volverse un poco mago para levantarla.
Y como dice Delio Orozco, el historiador local, es el único símbolo de la ciudad que después de la Revolución ha trascendido el ámbito internacional.
¿Qué representan estos 45 años?
Una meta y el punto de partida que nos incentiva. El reto de continuar con la misma fuerza del primer día y la experiencia de estos años para realizar mejores estrategias.
Aun cuando se piense que todo está bien hecho, que todo está logrado, tendremos algo que aprender y muchas razones para aportar.
A partir de ahora comenzaremos a vivir otros 45 años. Mientras haya pueblo habrá "Original de Manzanillo"
Fuente: periódico La Demajagua, 20 de diciembre de 2008 , p. 8.
Publicado: viernes 13 de abril del 2018.
Última modificación: lunes 10 de junio del 2019.



