INICIO - MEMBRESÍA - Artistas de la Plástica - Roberto Reytor Remón - Sobre la obra

Exposición «Mujeres y peces».

Autor(es):
Delio G. Orozco González.
Palabras al catálogo de una exposición personal de Roberto Reytor.

Cuando las esencias formativas troquelan la visión y el acto creador de un artista, las mismas se escurren por cualquier resquicio, no importa el lienzo, la tela o la cartulina se recubra de otras imágenes e impresiones. Tal es la propuesta ofrecida por Roberto Reytor en esta muestra titulada «Mujeres y Peces»; pues, cuando creemos que resulta una revisitación a «Mujer con sombrero» o la presencia del pez refiere el ambiente marinero que circunda la ciudad, el homenaje a «Yemayá» salta a la vista y apropiándose de códigos ya plasmados por el creador, reverencia una cosmovisión que yendo de la instalación al óleo, ha marcado el laboreo constante de un artista donde las deidades de origen africano sincretizadas con diversas variables humanas y culturales, han contribuido a modelar un segmento nada despreciable de esa condición llamada «lo cubano».

Para la ocasión, con una veintena de cuadros de abundante policromía tropical (oleo y tinta sobre tela), el artista siente el peso del mar y la mujer, transmutada en divinidad marinera, no solo ofrece fecundidad; sino, vida y alegría ante una paleta que discurre y tipifica el panteón Yoruba donde los pigmentos resultan clave interpretativa del ser de cada uno de los elementos que lo componen. También es cierto, y siguiendo la condición dual de lo humano donde naturaleza y circunstancias modelan su ontogénesis, los tiempos corrientes, donde una campaña de orden global brega y promueve el respeto a esa otra mitad del cielo, como definiera Federico Mallor a las féminas, esta exposición rinde tributo no solo al laboratorio natural de la vida; sino, a la diversidad humana y clama ante la necesidad de morigerar el peso, a veces aplastante, de una visión androgénica que lastima y descoyunta cuando discrimina, golpea y excluye al receptáculo natural del amor a la vida: la mujer.
 
Tal vez por los presupuestos antedichos, y ello resulta confirmación de la primera percepción al ver los cuadros, Reytor trae consigo un invitado; no es un invitado cualquiera, es su sobrina que más que aportar desde el punto de vista estético, resulta culmen y corolario de una intención declarada de homenaje a las mujeres cubanas y en ella a la diosa del mar que, acariciada por peces, nos recrea la vista, sensibiliza el espíritu en tiempos de tanta incertidumbre donde, como nunca antes, el amor y la pasión de «Yemayá» puede ser, sin temor alguno, remedio universal.
 
Delio G. Orozco González.
Manzanillo de Cuba, 18 de diciembre de 2018.
 


Publicado: jueves 20 de junio del 2019.
Última modificación: sábado 22 de junio del 2019.