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La oreja en la proa.


Poemario inédito de Gustavo Ramírez Vargas.

AUSENCIA  

Yo no estaré
entre los alguaciles de la corte
La hidra amputó mi cabeza
y ahora rebota contra el mar
Tengo los ojos saturados de arena
y el minotauro
escupió las cenizas de sus ojos
contra mi cuerpo 
que yace desmembrado
a dos pasos de Ítaca.
 
PARANOIA
 
Mi enemigo no tuvo tiempo de asesinarme
No trajo pan contaminado
Ni falsearon la leche de mi madre
Por eso fui niño
Me avisaron 
cuando todavía era un germen
Serás equilibrista del reloj
Me advirtieron con una cuerda entorno al cuello
Me levanté
 y el cielo pesaba sobre mis hombros
Nadie encontró valor para los consejos
Mi padre prendía la yesca 
 y mi madre quemaba mis alas
Transité del regazo al abismo
Sin embargo, a la mitad del camino
 aprendí a plantar herederos
A pesar de que la pócima y el conjuro
 siguen disponibles
indicando que finalmente
voy a morir.
 
FOBIA
 
Quise matar a mi madre por sus adulterios
Pude linchar a mi padre por bisexual
Quería guillotinar a mi hermana 
por sus desvaríos
Ejecutar a mi hermano
por su adoración etílica
y su manía de perder el rumbo
Mi madre fue feliz
con sus adulterios
Mi padre 
disfrutó sus hembras y sus hombres
Mi hermana hizo una vida silenciosa
Mi hermano
 ha decidido enemistarse
Yo, aún no me miro al espejo.
 
AMARGURA
 
Amar es un combate cuerpo a cuerpo
Primero estrategia
Después lastimaduras, heridas, soledades.
La estrategia;
 una mujer se finge víctima
de bombardeos previsibles
Acota terrenos y ubica las defensas
Su destreza en el combate;
 sabiduría, límites, excesos
y esa mujer que abre las piernas
El hombre se inclina
Espera el aldabonazo
Sus manos aferradas a la agonía
En la destreza del combate 
la mujer acepta jubilosa
el empuje de su hombre.
Él puede también aceptar jubiloso
El empuje de otro hombre.
Y amar será el resultado
 de un combate cuerpo a cuerpo.
 
PARA LEER EN OTRA PARADA
 
En la calle de mi calle hay un teatro
Una escena en que mis vecinos 
se niegan dar información de su actuar
Del silencio que provoca su teatro
Del minuto perturbador 
en que llegaron las aves
y un grupo de locos
irrumpen como cuerdos
Mayito corrió sin apagar la bocina
Para que el teatro de mi calle
Sea dulce y monocorde a reguetón limpio
En la travesía crece una fila de actores
Que se extiende 
hasta el óleo de los girasoles
que no alcanzan para todos
Es el teatro de mi calle 
donde hay una tienda
para vecinos que se creen cuerdos
En la locura de su fila 
que se alarga y se aleja
de la tienda
de la calle
de las aves
de los oleos y girasoles
Se alejan mis vecinos del teatro
Que hicieron una escena pública
 en el mármol de mi calle.
 
EL SEÑOR
 
El señor me ha dicho 
que no es de humanos perder la fe
que el amor a lo material
 suele ser fatuidad 
El señor cree que Gandhi 
fue solo un pretexto en la historia
Que los comunes se aborrecen
 y disimulan su estado misántropo
como cualquier militante de los noventa
Dice el señor que su padre 
sufrió ansias de jerarquía
hasta morir 
atropellado por una bici.
Que los autos de lujo
 son una petulancia
en el alma delos acaudalados
Que arrastran sus vidas 
como las ruedas de los trenes
como la fiebre que te congela
y la piel huele a sofrito del asfalto.
Con su permiso señor
Ya me toca comprar ¡hasta luego!
 
EL DE ABAJO
 
Él está debajo
 y como siempre espera
hasta el último jadeo
Después adonde irá ese hombre
Que costumbre oculta su respiración
Él está debajo
 sin meditación
naufragando como siempre
 cerca de la luz
Donde al juego es falso 
y hay un puente intangible
entre la realidad y la muerte
Alguien dejará una rosa cuando acabe
Ahora está debajo 
 húmedo y desnudo    amen.
 
PARA LA MEMORIA
 
Sé que nunca está de paso
Porque conoce el reino
Y descubre la desolación de las cosas
 después de la fiesta
Su voluntad es huérfana de suicidios
Y siente sobre sus espaldas la humedad
Entonces le gusta la noche
La posible salvación
Abre sus piernas como un abanico
Y pronuncia un quejido leve
Se siente grande 
Genial como el equilibrio de dos piedras
Sobre la culpa de su sombra.
 
SUDOROSOS Y CONFORMES
 
Se despierta sangrando 
por el costado de Cristo
Aparece una muchacha
 y la navaja entre los dedos
Trae herrumbre 
en el contorno de los ojos 
y los labios horribles 
como el día en que mi cabeza rebotó contra la arena
Duele el corazón 
cuando el hombre olvida sus premoniciones
a punto de salvarse
Reclama la memoria del suicidio
Mientras Dios duerme al revés
Bajo los trapos del vicario
Llega dando tumbos el corneta de caballería 
con una fatiga inmisericorde
Pero nadie le auxilia y repite el suicidio
Para salvar la patria de un pendejo feliz 
Sin embargo, mi mano sujetó la bala común
Y amanecimos en la misma almohada
En un hotel de cuarta
Sudorosos y conformes.
 
BREVE HISTORIA
 
Ella
que no se aparta del fuego
y deshoja el tiempo de los transeúntes
en paz con las grandes avenidas.
Él
homosexual que estiliza su silueta
con una tijera de algodón
y musita un verso
sobre el cabello de la mujer.
Pasan sobre un tiempo virtual
Contra la intolerancia
Los dos 
se procuran un susto viril
que les ampare la noche.
 
FRENTE AL PAREDÓN
 
Atado al tronco de una majagua
Lloraba como lo que pretendió
Bajo un estrepitoso medio día 
en el ramblazo del monte
frente a sus verdugos
Un improvisado pelotón de fusilamiento
Pretende limpiar la macula
Contra alas superpuestas
Allí está el pelotón 
los fusiles
los clavos de la conjura
Cinco fusileros
¿o eran seis?
Manigua del diecinueve 
y te cortarán las alas
antes de la cena
Atado al tronco del desamparo
tiembla y llora
por su pupila amenazada
Congelada está la sangre
frente a los matadores
y aún no hemos inventado la teoría del fracaso
Teoría del espíritu
De los genitales de la patria
El hombre determina
y los enemigos pueden saltar de las piedras
(así opinaba mi abuela atándose el pelo en la nuca)
La sombra de los fusiles en la resolana
Del otro lado el sodomita
en espera de los seis disparos
¿o serán cinco?
Dispuestas las tercerolas 
a borrar las maculas
Uno presume de ser dueño de su cuerpo
hasta que otro
le corta las bisagras
y le deja suelto en la tierra
sin señales de sepulcro
Le escamotearon los rumores a la ternura
Y la risa del soldado será una mueca
Y el llanto del propio soldado
y el soldado
y la sombra.
 
SIN OPINIÓN
 
Félix no puede, nunca pudo.
Armando tiene cara de puta fogosa.
No lastimes las mujeres socio.
El gobierno es una tabla de salación 
y yo no quiero opinar
no digo nada    no hablo
¡mierda se fue la corriente!
¿la luz?        ¿a dónde?
Los corruptos están de moda chen
Ya no hay putas ni ladrones
Hay diccionarios, semántica.
Aunque no te saludan saben que pasaste.
No grites ni protestes.
No tengas olor a carne  
hay que proteger la patria coño.
Cuando mueras te darán un millón de euros 
y un auto de lujo sin impuestos.
Cuando mueras tendrás una pieza de órgano 
Para que digieras corcheas
las redondas y las blancas.
Cuando te mueras
te harán presidente o secretario
No confíes en las puertas. 
Las escaleras siempre aparecen
donde muere una vaca
y tratas de ascender o te arrepientes.
Regresas acompañado de unos rezos
que se resisten a estar contigo
Las plegarias son escorpiones 
que acechan al borde de la cama.
Mariana no puede, nunca pudo
Lo dijo Marcos en la última pelea
yo no quiero opinar
no digo nada.
 
LUNA MANCHADA 
                                                              Estoy en mi zona más telúrica.
                                                              Tiemblo y me agrieto. 
                                                                                                    N.Simón
Descubrió que ama a su amigo                                          
No son  señales apócrifas
Siente el aire que perfora las vísceras
Primero la sorpresa traspasó su yelmo        
 un golpearse contra las sienes 
Cómo creer en esos apuntes del Karma
ahora que descubre su amante
en un espacio de cuadernos y retratos
Después regresaron las confidencias
después la cruz y la flecha 
después la luna manchada
después retomar los caminos más terribles
contra todos
 enmudecer             emigrar                 podarse las uñas
donar las córneas
Después la memoria            la Isla 
y el hombre que dijo
Existo porque llegó el minuto
de espantar los pájaros tísicos
que merodean entre los humanos
Supo qué nombre ponerle a sus orgasmos
A partir de esa mañana 
en que había un hombre
 para evocar las masturbaciones
Los relojes tendrán
la sed de las vidrieras
Condominios de antiguos monumentos locales
donde reposan los espíritus
de frustrados coroneles
 Las aves sobrevuelan la plaza
en el momento que este hombre descubrió
su nuevo sentimiento
Descubrió el olor de su sexo 
en el bolsillo amigo
Pensó ser un perro desnudo 
saltando sobre los charcos
y se arrastró sobre el tatuaje de la calle convulsa
Sabe que ama a su amigo
y que el hueso de aquel pecho
estará en el nido de su espalda
temerosa 
de morir sin esa lluvia postal 
que lo enternece.
 
CANCELAS DE AZUCAR EN LOS SENOS DE UNA MUCHACHA
 
                                                          Para: Carlos Esquivel, que me lo contó
 
¿Qué hacer si en un encontronazo
del sol y la noche violan mi hija?
¿Espero paciente el juramento de las ventanas?
Si violan  mi hija   hago un brindis 
con el fémur limpio
Sin banderas     ni estocadas de sable silencioso
Ni estrellas a la sombra del candil
Escucha  
la violaron        
y las aguas arden en fuga
Violada con el légamo de los enterradores
La violaron         tiene los dedos deshilados
Si me violan la hija   ¿qué canto
qué hogar habito
qué paradero invento    
qué navío de regresar bajo el sol?
Le compro un blúmer que no apeste
 Botones blancos
Ropa inmaculada       para el precio del orgullo
Dónde me protejo
de aquella foto en la playa
Donde soy la noche        el posible amanecer
 Y si viene con mácula en el cabello
con pesadillas de humo
Si trae la exacta soledad de los milagros
No temas  
los violadores  desconocen tu calle
Tocarán la puerta de una desconocida
Siempre violan muchachas ajenas
Las estaciones de trenes no sospechan
del vacío en los puentes 
Los suicidas eligen la inocencia 
jungla donde nadie pasa a hurtadillas
Bórralo todo
 Los muros las blasfemias y los ataúdes
Quita el espejo de tu boca y olvida las orillas
La lujuria es una travesía alegórica
Siglos de navíos en penumbras
La lujuria está confinada
en un recóndito común   telúrico    definitivo
Si me violan la hija en el último milenio 
quedo desguarnecido
frente a los pasquines de la memoria
Me vulnero las manos con tela de araña
y por la tarde crezco al oeste de mi madre
Si la violan en este desatino 
de mujeres con piernas soñolientas
de sexos naufragados sobre cartas solemnes
¿Dónde pondré el cielo inevitable
Con qué llave cerraré la lluvia del desaliento
 quien pondrá una luz en la plenitud de mi calle?
No olvides el silencio       la lujuria está acorralada 
 Reza por la novia de Nicolás 
O por la hermana
 que vuelve con la furia jubilosa del sexo
Si la violan en este rostro transparente de la vida
¿Qué ciclones me dispensará la noche
Cual amigo me dará la flecha para cortar la sangre 
en qué cuaderno echaré las piedras del desastre
y los mirtos
y las figuras de porcelana?
En qué espejo ocultaré la mirada y su disfraz
-Perdone,   me violaron mi hija-
 
CARTA DESDE EL INFIERNO
 
Quedé muerto en los incendios 
que precedieron mi infancia
Ignoro la bengala
 que pudo iluminar mi celda en penumbras
Solitario como badajo
de campana muda
Por los escarnios del orgullo
De las batallas
 pensadas para el desaliento
Oh madre
te declaro inocente
sé que tus besos fueron cremados
por el alma de mi padre
A pesar del testimonio de Cristo
volví de Pèrgamo plagiando al candelero
a llorar sobre tu corazón
Regresé con los ojos fatigados 
 de saltar entre las piedras
como los salmones
Retorné desde mis enemigos 
a sentar la palabra
en los hombros estériles
Sin ánimo estoy 
desde el recado de la infancia
Allí quedó la paz
los golpes y los sueños 
Se perdieron
los huéspedes y  vecinos 
La palabra en el confesionario
Los ojos de Dios
 nos vieron 
cuando sepultábamos la misericordia
De rodillas 
En el perfil tu risa 
contra las aguas
y el alma triste de tus hijos
Por eso vine 
a cerrar las puertas   quebrar el aldabón
y levantar mi morada
en esa esquina de la noche
Por qué olvidaste 
proteger mis manos de la hoguera
Los hombres hicieron una multitud
y la nación cantó
Las mujeres alzaron sus vestidos
y corrieron por los arrecifes
en busca del estado de gracia
En el espacio del trueno
permanecieron mis asombros
 El destierro de tus ojos
me protegió de las interrogantes 
del imán que clavetea mi alma contra tus alas
Un mar de ataúdes 
esperan por la paciencia
lo supe desde niño
Mis ojos parpadearon 
frente al espejo burlesco 
 que las olas llevan 
hasta tus manos heroicas
No me beses madre 
déjame fumar el ultimo cigarro
aquí termina el mundo
y yo  no encuentro 
el camino de regreso.
 
RETRATO DEL AMANTE

Desnúdate
abre tus ventanas y muestra
ese mar olvidado 
Golpea con tu desnudez mi mejilla
y trueca de espasmos esta habitación
Desnúdate despacio
y hagamos una verbena hasta el amanecer
si es que aún
te quedan desnudeces.
 
RECLAMO DEFINITIVO 
 
1        
 
Gritaré el miedo a la ceguera 
Ausencia de Dios en mis ojos débiles
que también viven inocentes
La injuria fue una revelación agónica
 Certeza de la palabra 
 Estación
a la que regresan definitivos 
los héroes    los muertos rotundos
las balas ciegas 
 
2
 
La noche es triste
en el infierno de las galeras
Se pactan las deudas
se desangran los fantasmas
cercenando brazos y orejas 
con destreza de cirujanos
Allí nos vimos de frente
el recluso y yo
Cambié la crueldad de esa galera
por el viaje indefinido de los balseros
Los fusiles vespertinos de la soberbia
le cierran el paso
a esos corazones pequeños y virginales.
 
3
 
Nos miramos el cautivo y yo
él convencido de su alegoría
yo con temor
a la solidez de los barrotes
a la perspicacia de las palabras
La galera seis me recibió en silencio
Con inocencia mis dedos prohibidos
Ojos apuntalados
garantía de la ceguera
del rumor de la leche materna
que nos hizo felices
en los primeros instintos
En las mañanas no esperábamos
 panes ni girasoles
y una bocanada de aire               
cerraba las carencias eminentes              
 
4
 
Así existe este féretro gigantesco
esta crueldad circunstancial
que dios indulta desde afuera
porque sabe que la galera seis 
no tiene cielo      ni suelo
Se vive atento al puñal ajeno
La muerte no factura nombres
y el homicida salta de cualquier arista
Soñaba trenzar mis framboyanes
en   los atardeceres 
que Dios apuntala bajo las caricias del polvo
Cuando mi madre sale 
en busca de un amante muerto
que había besado sus ojos
del otro lado de la cerca.
 
5
 
Soy inocente
 por el azúcar de los condenados
Cambio que activa el cacicazgo
Inocente del silencio
de adorar la sospecha
en cada circunstancia
ahora que la vida es un susto con espray
Los capitanes sostienen evidencia
arremeten sus palabras contra mis ojos
calcinados ya 
de tanta lengua morbosa
Estrangulando la luz
con una matrioska sutil
sonriente bajo la llovizna
La galera seis 
es un país sin puntos cardinales
donde las estaciones saltan 
de navaja en navaja
y los hombres cincelan sus pechos
con agujas de coser la ropa.
 
6
 
La huella de la rabia 
pilotea las paredes
Estremece la torpeza del recién llegado
ciego ante un idioma 
una vida diferentes 
Un resplandor incomparable
Aire   sonidos   y guardianes heterogéneos
que no disimulan el placer de sus ojos
el regocijo del músico principal
Me vieron morir desde el fondo
en esta cárcel meticulosa
Desde aquí me declaro inocente
de esa porfía que atornilla la historia
y me obstruye el camino
de encontrar el horizonte.
 
CARTA DEL CONVICTO
 
I
 
Señor ministro
Estoy aquí por exceso de confianza
por temor a exculparme
Siempre tuve aversión por el encierro
Por los orinales
Y por masturbaciones ilícitas
Estoy con todos 
Los desconocidos de la tierra
En medio de los desheredados
También siento asco por las cucarachas
Y sé que la tierra es azul
Es carmelita y rosa
La tierra es verde y es un coagulo
Tiene caspa en los intestinos
Y otra vez verde o marrón
 
II
 
Penumbrosa como mi celda
Paredes frágiles como la noche
 en que hay un centinela custodiando a Dios
que cuelga de las clavículas
en un viejo almacigo.
Usted no sabe por qué estoy aquí
No sabe desde cuando 
duermo en este aire estancado y pestilente.
Señor ministro
Usted nunca sabrá que soy el reo
Con un número determinado
Cuatro ceros
Una litera
Un colchón con ácaros
No soy un animal salvaje
 aunque tenga piojos en el alma
Hay una situación perversa
En mi diagnostico
Porque mi médico es pediatra titulado
Sanador de esquizofrenia
Abjurado y topógrafo
Cobarde como hormigas esteparias
Que ignoran a ministros y sus abolengos
Y a los Hijos de puta
 que dormimos en estas cunetas
y nos gusta clamar a San Jorge
porque somos hijos de las premoniciones.
 
III
 
No es porno la sodomía
Cada día se suman cientos de adeptos
A ese gremio
Amparados en el disfrute de los temerosos
Sin embargo, no puedo disfrutar 
el café de las tres de la tarde 
Dios no me espera después del desayuno
Nunca fui misa 
No sé qué canción se lleva
Nunca tuve un arma, ni barrio ni provincia
Donde plantar mi alegría fracturada
Nunca tuve muletas para apoyar la voz
Yo no pido que me absuelva
No quiero su perdón
Solo pido que un día, cuando cese la lluvia
Y las garzas regresen al litoral
Usted pregunte por el reo
Que alguna vez hizo una carta.
 
DE LOS GENITALES
 
La mitad de la alegría 
se perdió con el último disparo
Día memorable 
en que fusilaron al cabo sanitario
Fue sonrisa 
en momentos de angustia
Pasaba las páginas de un libro invisible
Para alejar el tedio de todos
Mítico y jovial
en la soledad de la manigua
Se dejaba complacer 
hasta sentir la patria
detenida en sus genitales
La mitad de la alegría
El cabo sanitario
El pelotón de fusilamiento.
 
PLAZA VIEJA
                                             A: Eduard Encina por siempre
 
Me regalaron un bisturí
Para sacudir el polvo de la plaza
Acá todavía respira el tropel 
agujereado de la tribuna
Me regalaron dos monedas 
para levantar un guarda fuegos
en el asfalto lánguido del parque
Allí todavía duermen
 las cinturas atropelladas
en noches tormentosas
Me regalaron una flor y una bandera
para proteger la glorieta
De los malos ojos
De las malas lenguas
De los atardeceres grises
Me regalaron una ciudad nueva
Luminosa y llena de vítores
Pero       no me acostumbro.
 
EL COMEDOR (área de reciclaje)           
 
En el comedor están los platos desalmados
y los cuchillos del almuerzo anterior  
Están fragmentados los ojos vecinos
que entran por las ventanas
para disfrutar las carencias
Están las especias estériles
Los vasos consumidos por la sed  
Las cucarachas con su hambre circunstancial
La familia a toda prueba
recordando en voz baja
los aceites     los adobes    las carnes y los asados
Allí se conservan las semejanzas
de los pequeños grupos
frente a la batalla
Allí se intercambian las mugres y las colillas
Vivimos de reciclar paciencia
casquillos y polainas
Los bailes se quedan en una esquina de la mesa   
bajo el peso de la plancha
Que a veces nos hace invisibles
por las caderas humeantes de la vecina
que rastrea como el perro policía
en busca de las voces y la vida
En el comedor hay mapas horribles
de las cocineras que dejaron sus ojos
entre los manteles silenciosos
Y fingieron quedar fecundadas sobre la mesa
Y pidieron que retornara el falo perfecto  
el bolsillo lleno        la mano abierta
Porque el comedor es el sitio lógico
de conservar el acta de la vida
Y se aprovecha la mesa 
para recostar el amor
Esparcir migajas
de saliva       de tinta        de semen
EL comedor es una conducta
Agua que se derrama 
El status de las vísceras y los dedos 
El coágulo desde los tobillos
por donde miramos las vasijas
Nadie recuerda la fuerza de las cucharas
y los vasos infinitos 
para digerir los reflejos
El comedor tiene dos estaciones
que se miden        
por la salud de las cucharas.
 
IMAGEN E INTIMIDAD
 
El exorcista dejó sus lágrimas
a la sombra del cobertizo
 Nosotros regresamos
a orillas del rio Cross.
Entre ella y mi mano izquierda 
hay un golpe fortuito
que nadie comprende
Es la única   que identifica la cólera
y me ha dicho     
-debes poner dos candelabros
en cada extremo de la sien-
Se hace llamar griots sin pensar en los cardos
En la advertencia del fuego
que le cercena el alma
En ese espacio burlesco
en que el samovar huele a duraznos
Y me pierdo
como un ejército de buhoneros
dirigidos  por el conde Lucanor
Y me ahogo
en esta explanada de luciérnagas
donde nadie muere
donde nadie vive
Ella es la única que se hizo cenizas
dentro del espejo
Después de la explosión rotunda
en las cuatro esquinas de la memoria
 Quedó guarecida en un sitio rabioso
donde la ciudad cancela sus ojos
para defenderse
de las agujas y los escarnios.
 
DESTINO
                                               Tú me faltas. Y te nombro por eso.
                                                                                        J.M. Valverde
Yo me inventé un Dios 
para sanar la ira de la sangre
Simplificar la causa de la risa 
y escapar de los clavos
hasta cortar el cordón que me une
Definitivamente al sol
Yo me inventé a Dios sin esfuerzos
Como se inventa la muerte 
en la guerra interior de la pobreza
Inventé a Dios 
para justificar mi alegría
mis errores gramaticales
y la agonía explosiva de vivir
Para adorar a los hijos
Y la lengua
Y las vísceras que reclaman desde adentro
Buscan purificar la rabia
que me duele hasta el anochecer
Yo me inventé un Dios
Y no sé dónde ponerlo.
 
LARGO VIAJE

I

En el barrio queda una rendija
Por donde escapan los perros
Y se deshiela una paloma.
Cuando el silencio
es un camión cargado de azucenas
llega un bote
patrocinado por la esperanza.
A las tres pe eme
Cuando los ladridos 
vienen desde el infierno
palidece el soplo de las monedas
y un cardumen de moscas
levanta las coordenadas de la plaza.
En este barrio soy equilibrista
Aunque gritar sea otro puerto
 donde nadie sabrá del puente
y del espacio vital
que navega en los espejos
y no comunica las miradas de odio.

II

En diciembre 
mi madre compró una victrola
y el herrero le hizo un corazón de sal
que se apaga dos veces por semana.
Los cuchillos 
están sudando la fiebre de la ciudad
y en los ojos del homicida
una mujer 
escupe latidos insondables.
En la orilla más cercana del mundo
Los hombres abandonan la noche 
y retornan al desamparo.
Hemos viajado en un tren pirata
En el asiento de los inocentes
Que marca el espacio de la sangre 
y una tregua en la memoria.


Publicado: sábado 10 de agosto del 2019.
Última modificación: sábado 10 de agosto del 2019.