La inquietud por pertenecer a la UNEAC fue algo que inicialmente surgió entre cuatro personas aquí en Manzanillo: Ángel Pena, Enrique Véliz García, Wilvia Verdecia Suárez y el que este artículo escribe con sus propias vivencias.
Y no es que fuéramos precisamente los más iluminados, sino porque éramos los de más edad y por tanto con una más prologanda permanencia en el campo de las letras y otras manifestaciones culturales manzanileras.
Esa idea se fue gestando en forma creciente en diversos intercambios de conversaciones, pero ¿a quién podríamnos acudir? Entonces surgió una "chispa". En dos ocasiones anteriores había estado en Manzanillo José Soler Puig; una vez como invitado a la Bienal del Cuento en homenaje a Luis Felipe Rodríguez, y la otra en ocasión de la VI Semana de la Cultura Manzanillera. En aquella segunda oportunidad pasó una tarde en nuestro hogar con su esposa, dejando ambos una estela de afectos con su agradable conversación. Pensamos por tanto que la sinceridad de Soler Puig podría señalarnos el camino a seguir y no valimos de una mutua amiga, la compañera Mireya Reuco, manzanillera que trabajaba en el sector de la cultura en Santiago de Cuba. A ella contactamos por teléfono y le pedimos que preguntara al autor de Bertillón 166 si nosotros cuatro podíamos afiliarnos a la UNEAC de aquella provincia. Soler contestó dándonos una esperanza: "Dígale a la familia Naranjo-Verdecia que no se afilien acá; que esperen un poquito porque pronto se va a ampliar la UNEAC a otras provincias y seguro que en Granma harán una Delegación".
En 1986 fui a un evento colombófilo a La Habana, encontrándome ocasionalmente con el culturólogo Alfonso Quiñones y al comentarle nuestras inquietudes me sugirió ampliar el grupo con más prospectos como Alex Pausides, José Luis García Barbán y otros, y que aprovechara la estadía en La Habana para que hiciera una visita a la sede de la UNEAC en 17 y H. Aquel contacto sugerido no lo realicé por falta de tiempo, por tanto esperamos unos meses más.
Un día fuimos gratamente sorprendidos con una citación fechada el 29 de abril de 1987, y firmada por el director del Sectorial de Cultura René Pérez Vázquez, en la que nos invitaba a la reunión que tendría lugar el 4 de mayo siguiente, en el estudio-teatro de Radio Granma. Se anunciaba la visita de unos compañeros de la UNEAC que venían a proponer la creación de una filial municipal en Manzanillo, consecuentes con la tradición cultural de esta ciudad. La reunión tuvo lugar el día 5 siendo presidida por los compañeros Lisandro Otero, José Donate Llosa y Humberto Rodríguez Manso.
En aquella oportunidad se me eligió por unanimidad como Coordinador del Comité Gestor que tendría como única tarea recopilar la documentación de los aspirantes a ingreso. Aquel Comité contó con un decidido apoyo del Partido, representado por la compañera de la esfera ideológica Nilda Lamelas y por el director del Sectorial de Cultura que ayudó a confeccionar la lista de prospectos, nos cedió un local para las entrevistas y ordenó la confección de las carpetas para cada expediente.
Durante una semana se llevó a cabo la recepción de documentos y datos habiéndose procesado los siguientes expedientes:
16 de literatura
10 de música
8 de artes plásticas
5 de radio
2 de artes escénicas
Un total de 41 expedientes fueron elevados el 25 de mayo a la UNEAC Nacional siendo aprobados solamente 13(1). El hecho concitó mi inconformidad como Coordinador del Comité Gestor, por lo que propuse una revisión de los expedientes denegados.
La segunda etapa institucional fue la designación del compañero José Luis García Barbán para presidir el Comité IV Congreso de la UNEAC. La actividad se llevó a cabo en el Museo Histórico el 9 de julio y concurrieron por la UNEAC Nacional los mismos compañeros de la vez anterior. Las tareas específicas del Comité Preparatorio eran discutir con los afiliados los nuevos Estatutos y la revisión de los expedientes devueltos para remitirlos nuevamente a La Habana. Solamente se elevaron 6 y fueron aprobados 5(2). El resto hasta 28 se negó a que los revisaran de nuevo.
El 21 de diciembre de aquel mismo año 1987 con la presencia de los miembros del Partido y Cultura, y de la Delegación de la UNEAC presidida por la estelarísima ballerina Loipa Araujo, se celebró en el estudio-teatro de Radio Granma la asamblea para elegir en votación directa y secreta el Comité Ejecutivo de la Filial Municipal de la UNEAC de Manzanillo, así como los Delegados que nos representarían ante el IV Congreso que tendría lugar en enero de 1988.
El Ejecutivo quedó integrado con los compañeros:
Francisco Escalona M, Presidente.
Georgina Mendoza, Vice.
Vicky Gómez M, Presidente de Literatura.
Wilfredo Naranjo G, Vice.
Ranulfo Quiala, Pte. Música.
Manuel Olivera A., Pte. Plásticos.
José L. García Barbán, Pte. Radio.
Los Delegados al Congreso: Francisco Escalona, Georgina Mendoza, Ranulfo Quiala, Yoel Izaguirre y Eusebio Gutiérrez.
Dos años más tarde renunció a la Presidencia el Cro. Escalona siendo elegido en su lugar Manuel Olivera Álvarez (MOA). Igualmente renunció a la presidencia de literatura Vicky Gomez siendo sustituido por el Vice. Otras modificaciones en la membresía han sido el traslado a La Habana de Alex Pausides y Yoel Mesa Falcón, y el ingreso de Israel González en el grupo de los plásticos.
El camino no ha sido fácil en estos tres años pero después de las dificultades iniciales tenemos consolidada nuestra filial, y aunque no contamos aún con un local-sede, estamos seguros que nuestro trabajo justificará la necesidad de que se nos proporcione.
Fuente: Litoral. Publicación de la filial de la UNEAC de Manzanillo, Granma. Año I, noviembre de 1990, No. 4, pp. 3 y 4.
Notas:
1.-Realmente fueron 12.
2.-Se aprobaron 6.
Publicado: viernes 13 de abril del 2018.
Última modificación: viernes 06 de septiembre del 2019.



