Con la intención de movilizar el ambiente cultural urbano, la sección de Artes Plásticas, especialmente su presidente Avelino García Pérez, coordinó una muestra expositiva de dibujo que, inaugurada en la noche del sábado 22 de octubre del 2016 en la galería Julio Girona de la UNEAC, coincidió con la tradicional Noche del Boleros, la cual, en esta ocasión rindió tributo al recién desaparecido César Gutiérrez; quien, con marcada asiduidad contribuía al convite musical que una vez al mes se celebra en la sede de la vanguardia intelectual de la ciudad.
La muestra pictórica sumó trece artistas, los seis miembros de la UNEAC: Manuel Olivera Álvarez (MOA), Avelino García Pérez, Ramón Cisnero Tamayo, Roberto Reytor Remón, Wilfredo Milanés Santiesteban y Julio Oduardo Castañeda, junto a otros coterráneos entre los que pudo contarse el aficionado a las líneas, trazos y claroscuros Carlos Rodolfo Escala Fernández; quien, además, escribió las palabras al suelto que fungieron de Catálogo:
Sóil vous plaît?dessine-moi un mouton!
Les grandes personnes ne comprennent
jamais rien toutes seules,
Antoine de Saint-Exupéry(Le Petit Prince)
Todo parece indicar que los monstruos de Goya asolaban ya las cavernas en aquellos tiempos remotos en que los hombres prehistóricos dominaron el arte de plasmar sobre las rocas los animales que pretendían cazar, en suma, sus objetos o sujetos de deseo, sus posesiones previsibles. Y transcurrieron miles de años y estadios culturales en que, con tautológica precisión, el objeto pasó de ser sujeto de deseo a medio de conquista, a objeto experimental, a mera anécdota? y vuelta a empezar.
El ciclo de avances y retrocesos, de incómodas o circunstanciales servidumbres, la lucha por alcanzar el verismo de la representación, enmascararon la verdadera fuente de tan denodados esfuerzos y enconadas polémicas. La necesidad imperiosa de crear algo tan perfecto como la naturaleza misma y aun más, de dar vida a lo que solo existe en ciertos estados privilegiados de la conciencia, encontró en el dibujo no el arma, sino el alma de su expresión.
Aunque el camino de la abstracción haya llevado al artista hasta el extremo no figurativo, acompañado también por el dibujo, los seres humanos siguen pensando en imágenes, en una dimensión suprasensible que parece reservada a la inocencia pueril o al espíritu hiperestésico que habita en esos raros seres, tan parecidos a los niños, que no se conforman con la contemplación de su entorno o de universos oníricos inagotables. Al fin y al cabo, como dijo el escritor polaco Witold Gombrowicz, el arte es una empresa delicada que se realiza en la penumbra.
Este salón, además de despertarnos del letargo que provocan los años y las administraciones, pretende hacer honor a la tradición universal y local con la seriedad gremial de tiempos inmemoriales y ser, a la vez, un espacio de cohabitación, de confluencia de anhelos, ensayos, hallazgos, cavilaciones, devaneos y divertimentos, pues, en palabras del pintor argentino Raúl Soldi, en el arte lo que perdura es la emoción.
Publicado: viernes 13 de abril del 2018.
Última modificación: lunes 10 de junio del 2019.



