El 28 de enero de 2013 estaremos celebrando el ciento sesenta aniversario del natalicio del más universal de los cubanos y es por ello que el Instituto Cubano del Libro ha decidido en su jornada "Leer la historia" el acercarnos, entre otros temas, a la vida y obra de José Martí.
Para mí es una suerte poder presentar a ustedes el libro Martí en España. España en Martí (1871-1874), que el Centro de Estudios Martianos publicara en el año 2007.
El libro no recrea en sí los días vividos por Martí durante su forzada estadía en España en el período comprendido entre 1871 y 1874. Había partido de La Habana el 15 de enero de 1871 en el vapor Guipúzcoa, con tan solo dieciocho años de edad. No era este, sin embargo, el primer contacto del joven cubano con la tierra de sus progenitores, pues ellos lo llevaron a Valencia a mediados de 1857, junto con sus pequeñas hermanas Leonor y Mariana. Posiblemente en este primer viaje el barco que los conducía hiciera escala en Tenerife, Canarias, de donde era oriunda Doña Leonor, aunque la familia permaneció casi dos años en la ciudad natal del padre, donde en diciembre de aquel año (1857) nació María del Carmen, a quien apodaron "La Valenciana".
Luego de aquella primera estadía forzada Martí fue deportado por segunda ocasión a la metrópoli donde permaneció del 11 de septiembre hasta diciembre de 1879, cuando se trasladó furtivamente hacia Francia para viajar luego a Nueva York.
Pero, ¿qué vamos a encontrar en este libro que presentamos hoy a ustedes? Encontraremos una interpretación exhaustiva de los textos fundamentales escritos por el joven cubano durante su primera deportación a España.
Ahora cabría aquí una segunda interrogante: ¿cuáles fueron esos textos? Pues bien entre julio-agosto de 1871 concluyó la redacción de El presidio político en Cuba. También escribe sus poemas dedicados a Juan Clemente Zenea y a los ocho estudiantes de medicina ejecutados el 25 de agosto y el 27 de noviembre de 1871, respectivamente; y durante su estancia en Aragón escribe el Cuaderno de apuntes 2, cuyo contenido fundamental son notas de filosofía y, al parecer, ejercicios griegos. Encontraremos, igualmente, en este volumen un análisis a la polémica sostenida con el periódico "La Prensa" a raíz de la publicación de El presidio político en Cuba ya que para algunos cubanos radicados en España era inadmisible que un "insolente" de dieciocho años se atreviera a izar banderas libertarias en el corazón del poder español.
Mucho podría especularse acerca de temas y hechos a los que Martí no dedicó una sola palabra escrita durante estos años: la falta de referencia al proletariado español, la influencia que sobre él ejerció la Comuna de París y este hecho histórico específicamente; pero esto no quiere decir que no fuera allí donde entrara por primera vez en contacto con el moviendo obrero y sus luchas; y desarrollara sus sentimientos, nacidos en la tierra natal, al lado de los pobres, de los esclavos.
Sabía, Martí, tanto de España cuánto puede saber un español culto, amante del movimiento artístico, científico, literario de su tierra. Solo que como él, a usanza de Víctor Hugo, tenía adoración por la libertad predicándola con el ejemplo, a su oído de hombre libre, la palabra "colonia" resonaba rudamente, trayéndole a la mente el recuerdo del grillete y del presidio. Él combatió a la colonia y a sus pésimos gobernantes, jamás combatió contra España.
El respeto hacia la patria de sus mayores resplandece en todos los aspectos de su vida, tanto política como literaria. Amaba y conocía como pocos la historia legendaria de Cid Campeador y las hazañas homéricas de los conquistadores.
Para España tuvo Martí versos de amor y de agradecimiento. Así, en una de sus composiciones deja entrever el íntimo sentimiento que le inspira la tierra florida de Aragón:
Para Aragón en España,
tengo yo en mi corazón
un lugar todo Aragón
franco, fiero, fiel, sin saña.
Martí, el Apóstol, el audaz revolucionario, es bastante conocido entre nosotros. Empero a Martí el literato, el pensador, el tribuno, lamentablemente se le ignora. Como hombre de letras, Martí es una de las figuras representativas de nuestra América. Basta citar la frase autorizada del gran Genio que es el inmortal Rubén Darío: "Dos veces a intentado el Genio aparecer en América: la primera en Sarmiento, un hombre ilustre de la Argentina, la segunda en José Martí".
Y justamente valorar una pequeñísima pero importante parte de la obra de nuestro Genio nos permite este libro del holguinero Ibrahim Hidalgo Paz, Doctor en Ciencias Históricas e Investigador auxiliar en el Centro de Estudios Martianos y quien ha publicado, además, Incursiones a la obra de José Martí y José Martí. Cronología 1853-1895, por solo citar otros dos textos de este autor.
Entonces solo me resta invitarlos a buscar en la red de librerías y bibliotecas de la ciudad esta obra de la colección Ala y Raíz, cuidadosamente editada por Laura Álvarez Cruz y con ilustración de cubierta e Rogelio García Rodríguez. Ella nos permitirá conocer un poco más sobre la creación literaria del Maestro y sobre su estancia en España.
Muchas gracias;
Ángel Larramendi Mecías.
19 de enero de 2013.
Publicado: viernes 13 de abril del 2018.
Última modificación: jueves 30 de mayo del 2019.



