"Cada cual tiene la edad de sus emociones".
Anatole France
"Cuando Dios creó el mundo, vio que era
bueno. ¿Qué dirá ahora?"
George Bernard Shaw
"Aquel que tú crees que ha muerto, no ha
hecho más que adelantarse en el camino".
Séneca
Si aceptamos que la ruptura de la incredulidad es un accidente necesario para el deleite y el goce estético, y que sin él se hace imperceptible la belleza del arte y la literatura en el soplo justo de su apreciación, entonces concertamos testificar: estamos creando una realidad otra como públicos o creadores. El banquete está servido ladies and gentlemen: la película Only Lovers Left Alive del realizador norteamericano Jim Jarmusch, es el manjar de esta mesa sueca.
Infaliblemente los vampiros viven en el cine desde que este medio era chiquillo, cuando aún no hablaba, sólo perpetuemos el expresionismo alemán o la cinta silente Nosferatu Vampyr. Los románticos ingleses fueron los primeros en darle vida en la literatura, aunque estos escritores quedaron al margen. ¡Y qué larga vida! Aún no termina, en la lírica hasta Benedetti los aborda con su poema "Historias de vampiros":
Era un vampiro que sorbía agua
por las noches y por las madrugadas
al mediodía y en la cena
era abstemio de sangre
y por eso el bochorno
de los otros vampiros
y las vampiresas.
(?)
El filme Only Lovers Left Alive "es mi guiño a Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twain", según confesó el Sr. Jarmusch a una publicación española. Pero más allá de esta confesión, hay una secreta relación entre el argumento de este largometraje y la personalidad de su director, un diletante manifiesto de nunca acabar, en la música, la literatura, el invento, la ciencia y en el cine donde sabe jugar con los referentes que bien conoce y se divierte en este discurso fílmico sembrado repletamente de una alta cultura bien sentida, educada y aprehendida, amén de ajustada para la ocasión, un momento que desdeña la acción y al espejo los vampiros; ellos no corroen y succionan sangre para seguir estando, no duermen en algún sarcófago extraordinariamente cómico para estos tiempos en que se duerme donde se pueda, ¡no!; él esquiva todos esos tópicos y reconcilia a estos solitarios de su cine en reseñas a sus propios personajes de películas anteriores, es un citarse a sí mismo, pero allá en lo insondable el creador, localiza una sustancia que no tiene ninguna afinidad con el cine hecho para "entre-tener".
Sólo los amantes sobreviven es un raro poema fílmico para un tiempo donde los poemas son problemas y donde el porte humano no puede ser más espiritual, sólo en apariencia, dejando de serlo cuando está implicado con destrozos y desechos de sus propias acciones. El Detroit fantasmagórico, oscuro por la opacidad del lapso; sólo un recuerdo de postales, de soplos abrumadores y superiores que ya no son..., ajustándose mejor a un nuevo slogan: "todo tiempo pasado fue mejor"? Tánger desolado en polvos y olvidos, gentes intrusas en las callejuelas y cenizas del paraíso, son los efectos que nos penetran por los poros.
Humanos, ¡perdón!, vampiros que viven en entre estas dos ciudades, llenos de turbación por el peligro a la extinción, a la caída; son rara avis de cuantiosos siglos anteriores, máquinas del tiempo que viajan en sentido de no retroceso, hacia el futuro ¿incierto?; son Eve y Adam en el final de la omisión, una especie de consagración a lo prohibido -por la rapidez de estos años más veloces que un Cadillac sin frenos;- son personajes que han vivido lo suficiente como para dar recomendaciones a zombis noctámbulos, hastiados de su humanidad; ellos, los vampiros más amorosos en esta historia, hijos de la noche que sienten las rarezas, la polución de este siglo; pero no están en subasta, no se exponen a la vida pública, son el misterio o la mística vivencia apartada de las angustias existenciales del mundo, para quien ha vivido las plagas el medioevo, la inquisición y todas las demás tragedias humanas del pasado hasta hoy; el dinero les resulta indiferente, sólo símbolo, no vale nada. Sólo los amantes sobreviven porque aman aunque vayan al banco... al Banco de Sangre más seguro, no más cercano, ahora cuando ni la sangre es pura y la contaminación colma hasta el micro-mundo de los seres vivos y muertos.
Estos espíritus encarnados en cuerpos sin aliento y con una física vida, pueden ir a un concierto de música rock underground, de personas vivas por naturaleza, pero difuntas de vivir a plena oscuridad de la noche, con anteojos oscuros y no beber cerveza helada; en cambio, pueden facturar una "viajera" repleta de sangre, porque la embriaguez y el orgasmo de estos tipos paradójicos, al saborear el liquido lleno de plaquetas, leucocitos y hematíes, tiene más contenido de vida que el alcohol o la droga en su estado más puro? "lo que se beben es el alma", me dice alguien que ve a mi lado la peli, cuando la música acaricia los oídos del protagónico personaje vampiresco, rock experimental con temas funerarios compuestos por él, indagaciones artísticas, fusiones con melodías, ritmos, frases musicales antiguas, logradas por su inmersión en el tiempo de su longeva vida; a través de la tecnología analógica, digital, no importa la cantidad de instrumentos, ni de artefactos, si son de métodos de punta o los más antiguos que los Le Lutier hayan elaborado; no son suficientes todos a la vez para la creación, y Adam, un vampiro de viaje que influyó en Schubert, lo sabe, sus relaciones más afables han sido con seres humanos extraordinarios de la historia de la ciencia, la música, la literatura, todos ya fallecidos, subrayado en la cinta; sobre otro personaje de la misma fauna, vive en Tánger, es su amigo y ha logrado burlar la mortalidad en su conversión para sorpresa nuestra: el maestro Christopher Marlowe, dramaturgo que algunos aseguran -como lo confirma el director y guionista del film-, escribió las obras de Shakespeare. Eve, la amante, tiene la sensibilidad de la literatura, ha leído libros en inglés, español, francés; alemán, latín, árabe, chino y su refinamiento se lo debe a su "inmortalidad literaria", a la sabiduría contenida en los mejores textos de la humanidad, pero todo pende como espada de Damocles sobre su fragilidad y el futuro incierto que también amenazan a estos seres que no son inmortales, pero también lo intentan ser.
Incluso se pueden dar el lujo de tener relaciones con humanos poco notables que no molestan, de invitar a un tour por la ciudad a uno de ellos, como cuarta persona de un grupo de quirópteros observadores, ¡pobre de él...!, la juventud está perdida y parece que los vampiros no escapan al canon.
Tres, dos amantes y la hermana de Eve, Ava, que está llena de la frivolidad ajustada a la chicas más sexys del barrio, voluble hasta beberse completo al invitado, porque le resultaba bonito; ellos saben que en estos tiempos de violencia y crimen, no pueden darse el lujo de ser perseguidos por la policía, la vigilancia y el sol, serían también su final.
Según una rigorosa ética vampiresca inventada por Jim Jarmusch, el director de esta hermosa e imprescindible película, ellos no deben succionar la sangre de cuerpos vivos, y si se atreven, es sólo para convertirlo? Sólo los amantes sobreviven, porque terminan convirtiendo a otros amantes en vampiros.
Podría hablar de otros contenidos de observación que van por especialidades del cine o el audiovisual, pero cuando una película califica de buena, esa exploración in situ, no vale la pena, sí la complacencia, el disfrute estético y artístico que es licito, y luego, ya veremos...
Nada es original. Roba de cualquier lado que resuene con inspiración o que impulse tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones aleatorias, arquitectura, puentes, señales de tránsito, árboles, nubes, masas de agua, luces y sombras. Selecciona sólo cosas para robar que hablen directamente a tu alma. Si haces esto, tu trabajo (y robo) será auténtico. La autenticidad es incalculable; la originalidad es inexistente. Y no te molestes en ocultar tu robo, celébralo si tienes ganas. En cualquier caso, siempre recuerda lo que dijo Jean-Luc Godard: "No es de donde sacas las cosas, es en donde las pones?"
Jim Jarmusch
The Golden Rules of Filming
Título original: Only Lovers Left Alive.
Año: 2013.
Duración: 123 min.
País: Reino Unido.
Director: Jim Jarmusch.
Guión: Jim Jarmusch.
Música: SQÜRL
Fotografía: Yorick Le Saux.
Reparto: Tilda Swinton, Tom Hiddleston, Mia Wasikowska, John Hurt, Anton Yelchin, Slimane Dazi, Jeffrey Wright.
Productora: Recorded Picture Company / Pandora Films / Faliro House Productions.
Género: Fantástico. Romance | Vampiros. Drama romántico.
Premios
2013: Festival de Cannes: Sección oficial largometrajes a concurso
2013: Festival de Sitges: Premio Especial del Jurado
2014: Independent Spirit Awards: 2 nominaciones incluyendo Mejor actriz (Swinton)
2014: Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a Mejor dirección artística
Filmografía de Jim Jarmusch:
1.-Extraños en el paraíso. (1984)
2.-Bajo el peso de la ley. (1986)
3.-Mystery Train. (1989)
4.-Noche de la tierra (1991)
5.-Dead man. (1995)
6.-Año del Caballo. (1997)
7.-Ghost dog: el camino del samurái. (1999)
8.-Coffee and Cigarette. (2003)
9.-Flores rota. (2005)
10.-Los limites del control. (2009)
Web oficial: http://onlyloversleftalivefilm.tumblr.com/
Publicado: viernes 13 de abril del 2018.
Última modificación: lunes 03 de junio del 2019.



